Senador Larraín articula solución ante grave problema sanitario en Catillo

Planta de tratamiento no funciona debidamente y produce el rebalse de los desechos de alcantarillado provocando malos olores e insalubridad.

Una grave denuncia hicieron los vecinos de Villa “La Cascada” en sector de Catillo, comuna de Parral, ya que la planta de tratamiento de aguas servidas no opera como corresponde, lo que les genera un constante foco de riesgo sanitario dado que colapsa el sistema arrojando los desechos de alcantarillado en medio de un parque cercano a las viviendas o incluso se devuelve por el mismo viaducto domiciliario.

El Presidente de la Junta de Vecinos “La Cascada”, Sebastián Quezada, relató los hechos “queremos que se termine con este tipo de construcciones mal hechas aprobadas por el SERVIU, que no dejan un buen pasar a nuestros vecinos. Tenemos malos olores y contaminación con sitios cercanos a la villa, producto de una planta que quedó mal estructurada o mal diseñada”.

Destacó Quezada que “esto más que una planta es una fosa séptica, aquí se debe hacer un trabajo de reparación y mantención de la planta, además hacer un trabajo social más a fondo. SERVIU debe realizar una visita inspectiva para detectar los problemas existentes”.

El Senador Hernán Larraín, enterado de la crítica situación, por los concejales Patricio Ojeda y Juan Rogazy, como también de Paula Retamal, llegó hasta el lugar en compañía del Intendente del Maule, Rodrigo Galilea, para comprometerse en terreno y encontrar una solución a la compleja realidad que afecta a medio centenar de familias. Además mejorar el sistema de alcantarillado de todo el sector de Catillo “es una situación insostenible y le hemos pedido al Intendente que tome medidas urgentes para corregir esta situación de forma inmediata. Por otra parte estamos con un problema de arrastre en todo Catillo, son alrededor de 500 viviendas, es decir, dos mil o dos mil 500 personas, que están pidiendo una plata de tratamiento para todo el sector y un sistema de agua potable. Creemos que un alcantarillado bien adecuado para una población tan grande es una obligación moral”.

En  tanto, el Intendente Galilea, aclaró “es una situación desde el punto de vista sanitario muy crítica, así que veremos con SERVIU la manera de resolverlo en forma rápida. Por otro lado retomaremos el proyecto de alcantarillado de Catillo que por distintas situaciones se ha ido postergando, hay que actualizar el número de habitantes y avanzar en concretar esta idea”.

Se estudiarán dos alternativas de solución, una de ellas es corregir las observaciones de un proyecto de mejoramiento de la planta o trabajar en un nuevo proyecto más completo que integre a las 500 viviendas en un sistema acorde con las exigencias sanitarias, lo que podría tardar un año en concluir.

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